Productos GINECANESGEL

.
Filtrar por
Filtrar y ordenar
Categorías
Más... Menos
Price
Range: 6 - 11

Hay 3 productos.

Mostrando 1-3 de 3 artículo(s)

Ginecanesgel, ¿Qué es?

Ginecanesgel es una marca que forma parte del Laboratorio Bayer, para el cuidado y salud íntima femenina. Los tratamientos de la sequedad íntima actúan en función de tu situación personal, por lo que es recomendable que consultes a tu profesional sanitario para conocer las opciones de las que dispones en caso de que la sequedad íntima interfiera en tu estilo de vida, tus relaciones o tu vida sexual.

Existen productos específicamente formulados para aliviar las molestias de la sequedad íntima y sentirte más cómoda en tu vida cotidiana. La utilización regular de estos productos ayuda a humedecer y lubricar tu zona íntima, incluso durante las relaciones sexuales.

Productos Ginecanesgel

GineCanesgel® Hidratante Íntimo es un gel de base acuosa especialmente formulado para hidratar y lubricar la zona vulvar de forma duradera. Actúa contra la sequedad aliviando lo síntomas de la misma como picor e irritación. Sus ingredientes, de origen natural, proporcionan una doble acción: la glicerina y el ácido hialurónico, con efecto hidratante y emoliente, y el extracto de Camelia japónica, que favorece la acción barrera protectora de la mucosa vulvar.

A menudo, los jabones y los geles corporales contienen ingredientes como perfumes y productos químicos agresivos que pueden favorecer la sequedad de tu zona íntima. Te recomendamos que uses productos específicamente desarrollados para la higiene íntima como GineCanesgel® Higiene Íntima Diaria, especialmente formulado para la higiene diaria manteniendo una sensación de limpieza sin irritación ni molestias.

Salud íntima femenina

Menopausia: es un estado natural en la vida de todas las mujeres. Sin embargo, la mayoría de las mujeres notarán cambios en su zona íntima y en su salud íntima a lo largo del tiempo, y presentarán menstruaciones irregulares, al principio de la misma, y síntomas como sequedad vaginal. Estos cambios no significan que no puedas seguir disfrutando de un estilo de vida sano y emocionante y de tus relaciones sexuales, ya que hay muchas opciones de tratamiento para resolver estos síntomas.

La menopausia se presenta cuando disminuyen los estrógenos, las hormonas sexuales femeninas.  Antes de llegar a la menopausia, los estrógenos regulan tu ovulación y tu menstruación. Cuando se reducen los niveles de estrógenos naturalmente, finalizan tus ciclos menstruales, por lo que dejas de ovular y de tener la menstruación regularmente. Cuando llegas a la menopausia, es poco probable que te quedes embarazada.

Durante la menopausia, las menstruaciones son menos frecuentes y al final desaparecen. En España, la edad media de la menopausia se sitúa en los 51 años, aunque en algunas mujeres puede presentarse prematuramente, incluso antes de los 40 años de edad. Si tienes menos de 50 años, recibirás el diagnóstico de menopausia si durante dos años no has tenido la menstruación. En cambio, después de los 50 años, la menopausia se diagnostica tras la ausencia de  la menstruación durante un año.

Ciclo menstrual: es el proceso que experimenta tu organismo desde el momento en que tienes la primera menstruación hasta que llegas a la menopausia. En concreto, tu ciclo menstrual empieza el primer día de la menstruación y dura hasta el día antes de que se inicie la siguiente menstruación. Por término medio, el ciclo menstrual suele durar 28 días, aunque la mayoría de las mujeres no son tan regulares. No es inhabitual tener un ciclo menstrual de hasta 35 días o tan solo de 22 días.

Al llegar a la pubertad (en la mayoría de las mujeres, esto se produce entre los 10 y 16 años de edad), tu cuerpo empieza a producir una cantidad variable de diferentes hormonas que son las responsables de determinados cambios en tu organismo. Durante el ciclo menstrual, aumentan los estrógenos, las hormonas sexuales femeninas, y tus ovarios empiezan a desarrollar un óvulo. Se pueden desarrollar hasta 20 folículos en cada ciclo, pero únicamente uno (o a veces dos) madura para convertirse en óvulos completamente formados y listos para ser fertilizados. Una vez que se libera el óvulo (este proceso se denomina ovulación), este se desplaza por las trompas de Falopio (dos conductos que conectan los ovarios con el útero o matriz). Entre tanto, la capa interna del útero (endometrio) se engrosa, porque tu organismo se prepara para un posible embarazo.

Si un óvulo y un espermatozoide se encuentran, la fertilización da lugar a un embarazo (ver más abajo). Los óvulos no fertilizados solo sobreviven unas 24 horas tras la ovulación. Después de este momento, el endometrio de tu útero se desprenderá y se mezclará con la sangre para dar lugar a la menstruación, que desciende por la vagina. 

Síndrome premenstrual: aunque a veces se  tome a la ligera o se bromee sobre ello, el síndrome premenstrual (quizá lo conozcas como SPM) es un síndrome reconocido que comprende una serie de síntomas vinculados a tu ciclo menstrual. Los síntomas pueden ser físicos, emocionales o conductuales, y se deben a los cambios hormonales que tienen lugar en tu organismo después de la ovulación y antes de la menstruación. Sus síntomas suelen iniciarse una o dos semanas antes de tu menstruación, y en general desaparecen un par de días después de que se inicie.

Hay más de cien síntomas diferentes asociados al SPM. Puedes experimentar cambios emocionales y de conducta, como irritabilidad, ansiedad, depresión, deseo de comer dulces o trastornos del sueño. Asimismo, puedes presentar signos y síntomas físicos, como hinchazón, hipersensibilidad, dolor en las mamas y granos o acné. Cada mujer experimenta el SPM de manera diferente, y ciertos síntomas pueden ser más pronunciados en las diferentes etapas de tu vida. Por ejemplo, puedes sufrir más síntomas de SPM al alcanzar la pubertad o bien después de haber cumplido los 30 o 40 años.

 Probióticos: tu vagina contiene bacterias beneficiosas y microorganismos, conocidos como flora vaginal, que mantienen el equilibrio natural y sano de esta zona. Las bacterias más comunes son los lactobacilos. Una alteración de la concentración de lactobacilos en tu vagina puede dar lugar a infecciones como Candidiasis o Vaginosis Bacteriana (VB).

Hay muchos factores que pueden influir en la concentración de lactobacilos, como por ejemplo, los cambios hormonales e incluso el tipo de prendas o ropa interior que lleves. Muchas de estas situaciones son inevitables pero, con  los probióticos vaginales, puedes ayudar a mantener una concentración en equilibrio de lactobacilos.

Higiene íntima femenina

Muchas mujeres, dentro de su rutina de higiene habitual, no consideran como algo diferente la higiene de su zona íntima. Sin embargo, una higiene íntima adecuada requiere hábitos diferentes, ya que tu zona íntima es delicada y vulnerable frente a agentes externos.

La vagina tiene un pH ácido que favorece el desarrollo saludable  de las bacterias beneficiosas (como los lactobacilos) y ayuda a mantener bajo control a las bacterias nocivas. Con unos hábitos de higiene íntima adecuados, puedes ayudar a mantener el equilibrio del pH y en consecuencia ayudar a tu salud intima.

Higiene: tu zona íntima es especial. Si utilizas jabones o productos que normalmente aplicarías en el resto del cuerpo, te haces lavados internos (mediante ducha vaginal) o te lavas en exceso, puedes llegar a desencadenar o agravar problemas como el olor, la sequedad o las infecciones recurrentes, al alterar el equilibrio del pH de tu vagina y zona íntima.

La vagina se limpia por sí sola de manera natural gracias a su lubricante interno. Se recomienda la higiene íntima con agua caliente y productos suaves no perfumados a diario. Algunos productos, como GineCanesgel® Higiene Íntima Diaria, se han formulado específicamente para tu zona íntima. Ayudan a mantener el equilibrio natural del pH y limpian con suavidad.

Se recomienda lavarse y secarse adecuadamente, sobre todo tras el ejercicio físico. Después de nadar o hacer deporte, también debes cambiarte de ropa interior para mantenerte fresca y limpia.

Flujo vaginal: un flujo transparente o blanco es completamente normal. Las glándulas del cuello uterino producen un lubricante natural que mantiene la vagina húmeda. Este lubricante recubre la vagina, ayudando a que el medio se mantenga limpio y sano. Es decir, el flujo es la forma natural en que tu vagina se limpia por sí sola y es un signo de que está sana.

Un flujo vaginal normal no debe oler ni provocar escozor o molestias. Si cambia de color, olor, etc. puede indicar que tienes una infección, por lo que deberías consultar a tu médico. Todas las mujeres son diferentes, y por ello tú puedes producir más o menos flujo vaginal que otras mujeres. También puedes producir diferente cantidad de flujo en función del momento de tu ciclo menstrual. Por ejemplo, antes de la menstruación, puede haber más flujo de lo habitual y su consistencia puede ser más espesa.

Sexo e higiene: asegúrate de vaciar tu vejiga después de haber mantenido relaciones sexuales. Esta precaución te ayudará a eliminar las bacterias que pueden haber entrado en la uretra (el conducto que conecta la vejiga con el orificio situado justo encima de la entrada a la vagina) para prevenir la cistitis. Recuerda también al ir al lavabo, que debes limpiarte de delante hacia atrás, para prevenir que se propaguen las bacterias.

 

Prevenir la sequedad íntima femenina

Si sufres sequedad íntima frecuente puedes tomar algunas medidas preventivas. A continuación, te daremos algunas recomendaciones para que te sientas más cómoda en tu vida cotidiana, así como durante tus relaciones sexuales.

Recomendaciones clave para evitar la sequedad íntima:

Evita el uso de desodorantes o productos perfumados en la zona íntima y alrededor de ella.

Durante la  relación sexual, disfruta más de los preliminares para que tu organismo tenga más tiempo para producir sus propios lubricantes.

Utiliza lubricantes durante la actividad sexual.

Consulta a tu profesional sanitario para que identifique las causas y te recomiende el tratamiento más adecuado.

Para aliviar la sequedad íntima, utiliza regularmente un hidratante íntimo como GineCanesgel® Hidratante Íntimo.

Además, los lubricantes proporcionan una lubricación a corto plazo (por ejemplo, durante la relación sexual), mientras que los hidratantes procuran un alivio a largo plazo. GineCanesgel®Hidratante Íntimo actúa a la vez como lubricante y como hidratante.

¿Dónde comprar productos Ginecanesgel?

Los productos de Ginecanesgel se pueden adquirir a través de la farmacia online Farmaciasdirect al mejor precio y sin la necesidad de moverse de casa. Hacer frente a los fenómenos externos y mantener la salud íntima femenina es más sencillo con la  gama de productos de la marca Ginecanesgel